domingo, 5 de febrero de 2012

Y NEVÓ EN IBIZA

Comienzo la semana con  sesión de carrera a pie en la que se comienzo a incluir series en cuesta al  10% que acaban dejando las piernas calientes, terminando con 2100m de natación.

El martes sesión de bici y 65km.

Miércoles, este día me salto el entreno de carrera a pie, toca farlek, pero acabo metido en el tubo de la resonancia magnética para ver el alcance del daño en el menisco de la pierna derecha y lo que parece un quiste de Baker alojado en la parte trasera de la rodilla, al parecer el causante del hinchazón de la pierna.

Después de que tomasen las correspondientes imágenes de las que en unos días me darán el resultado me voy a la piscina y tras 2200m de nado doy este día por finalizado.

Jueves, amanece el día diluviando, se ha pasado toda la noche así y al salir del trabajo aún continua,  valoro si hacer la sesión de bici y creo que es un riesgo innecesario dado la poca visibilidad y la cantidad de agua que cae, así que rumbo a la piscina y 2900m de nado continuo.

Viernes, sigue lloviendo pero hoy he quedado con Susana que me dará otra clase de técnica de nado, así que 2100m más de natación. Al terminar ha parado de llover y toca carrera a pie, pero no me apetece (a veces es sabio escuchar el cuerpo) y por una vez le hago caso.

Sábado, día de descanso, pero me remuerde la conciencia los dos día que no he realizado carrera a pie, por otra parte algo distinto está pasando, lleva toda la noche nevando de forma intermitente y mientras me levanto miro hacia el campo y veo como trapea, esto es algo inusual en Ibiza, una isla mediterránea visitada por la nieve, hay que salir a correr, será una bonita experiencia.

¡Os aseguro que lo fue!, la tirada se alargó hasta  los 21km en los que disfruté como un niño pequeño corriendo mientras los copos se paraban sobre mis ropas ( y de paso cumplía más o menos las expectativas en metros que habrían tocado de haber hecho lo que  tocaba cuando tocaba).

Domingo, miro desde la cama, fuera está nevado, no hay una gran capa pero la nieve a aguantado toda la noche sin irse, hace frío y se está tan calentito que me niego a levantarme.

Pasan un par de horas y mi conciencia empieza a recriminármelo así que comienzo a ponerme la ropa de bici, pero espero hasta las 11:30 que el sol parece hacer acto de presencia.
Salgo a pedalear y me encuentro con Martina que ha vuelto de la media maratón de Marraquech y  junto a ella pedaleo hasta terminar tres horas y 80km bajo un frío inusual por estas latitudes.





Así quedó la semana.

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