domingo, 22 de agosto de 2010

CONTENTO

Si contento de haber vencido la desidia y aunque avanzada la mañana y con un sol de justicia me animé a cabalgar sobre la flaca.

Desde Santa Eulalia puse rumbo a Eivissa y desde allí una vuelta al circuito del Home de Ferro, no os negaré que el agua de mis bidones más que por el gaznate se fue por la cabeza y que por la temperatura que tenía lo que menos parecía era agua, aún así resultó vital.

Han sido 77 kilómetros de los que he quedado satisfecho, prácticamente la totalidad acoplado y saliéndome una media de 30 km hora, por lo que la satisfacción aún es más (quien me conozca pedaleando sabe por que lo digo, soy malo con avaricia).

Después de esta salida una fase de enfriamiento en la piscina con mi hijo, disfrutando del peque que ya me dice que quiere ser Ironman, no como el de la película, sino que nadando en bici y corriendo, y le he prometido que el día que lo intente estaré esperándole en la meta ( aún me queda tiempo, ya que a sus cuatro años tiene tiempo para muchos cambios de opiniones) pero bueno, apunta maneras.


Una buena comida vegetariana en el restaurante que el eligió (un chino, ¡como no!)y a continuación una buena siesta que esta noche toca curro.

Para mañana tengo previsto un poco de piragua con la familia, ya que el club náutico de Sant Antoni organiza un día en el mar en piragua ( que dicho sea de paso no me vendrá mal para el próximo cuadriatlón).

Lo dicho amigos, mañana más y si se puede mejor.
Publicar un comentario