martes, 29 de noviembre de 2011

MARATÓN DE VALENCIA

Bueno pues doy por finalizada la temporada con esta maratón que no ha salido como me hubiese gustado pero que tampoco me puedo quejar analizando los días que entrené y las condiciones en las que lo hice, os la comento brevemente para no aburriros.

Como siempre espectacular ambiente y una salida emparejada con la de 10 km que producía un efecto alucinante.




Comienzo la carrera en la parte trasera del pelotón y tardo algo más de 3’ en cruzar el arco de inicio, ya sabéis como es comenzar a correr entre tanta gente, mi primer km en 5’32”, a partir de ahi los km van cayendo entre 4’34” y 5’03” según la aglomeración que me encuentro, en el km 7 más o menos voy emparejado con un italiano (típico maratoniano, de esos que se les nota nada más correr un rato junto a él) apenas mira el reloj y va clavando más o menos (el más, yo menos) el paso por cada km, así que me sirve de liebre perfecta, paso la media en 1h44’ y comenzamos a incrementar el ritmo mis piernas van respondiendo los incrementos y el sóleo aunque está presente desde la salida me permite ir y se lo agradezco, pero en el km 23 se acaba mi sueño, comienzo a sentir un fuerte dolor en el pecho bajo el esternón, me oprime y no me permite respirar, me paro y siento un mareo, camino y parece que la sensación de dolor en el pecho disminuye, pienso que es el pulso que se me ha disparado, pero contrario a este pensamiento el pulso no hace más que caer de forma veloz, (la verdad es que me asusto un poco), comienzo a correr de nuevo pero a intensidades por debajo de 5’ km el dolor reaparece, así que asumo que el reto se me acaba de escapar y sigo a ritmos entre 5 y 5’30”.

Al llegar al km 38 comienzan los calambres en el cuádriceps, no lo entiendo me he hidratado bien toda la carrera (aunque solo pude tomar un gel en el km 10 ya que el resto los perdí, no veais la cara se me quedo en el 20 cuando fui a echar mano de uno y vi que habían volado), el caso es que los calambres me obligan a parar en más de una ocasión escapándoseme a 6’ el km alguno de ellos (más de los que quisiese).

Paso el km 40 a 3h30” y los dos últimos acalambrado me impiden disfrutar del final del maratón, termino en 3h42’05” tiempo real, es mi mejor marca, pero me queda un sinsabor al saber que está vez podía haber bajado algo más mi anterior marca.




Es lo que tiene el maratón, al final pone a cada uno en su sitio y tristemente yo no me libré, pero bueno, feliz de haber terminado mi tercer maratón.

Doy por finalizada la temporada, aunque el domingo si las piernas están recuperadas participaré (de forma testimonial, es decir a ritmo diversión) en la segunda edición de la prueba Eivissa Patrimoni (10km), ya que viendo el poco interés que tienen los poderes públicos en esta isla con las pruebas deportivas hay que reventar con participantes aquellas que aún se celebran a ver si se dan cuenta que la gente quiere hacer deporte.
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