miércoles, 26 de mayo de 2010

IRONMAN LANZAROTE 2010 NATACIÓN

Comienzo a nadar rápido para hacerme un hueco pero tras unos cincuenta metros de nado encuentro pies parados delante, saco la cabeza ¡están nadando a braza! intento esquivarlos pero lo que vienen por atrás tienen menos miramientos y empiezan las leches, madre mía, lo que antes eran almas corriendo hacia el mar ahora son apisonadoras, que de leches, puñetazos Y patadas, intento escaparme del bloqueo pasando por abajo, saludo a un buzo con su cámara y cuando saco la cabeza una patada me sube las gafas y no me las arranca al llevarlas bajo el gorro, sigo tratando de avanzar , me cogen los pies y de nuevo trago agua y así luchando más por sobrevivir que por nadar me paso casi el primer kilómetro.

Llego a la bolla de giro y comienza de nuevo la guerra con una bonita patada en mi mandíbula que casi me deja KO, veo gente nadando sin rumbo, no toman referencias, tan pronto están a mi derecha como a la izquierda, pasan unos por encima de otros, también por encima de mi, menudo agobio, ya estoy viendo el arco en la playa pero esta primera vuelta no ha salido como me hubiese gustado, al levantarme noto mi corazón casi llegando a la boca, miro el pulsómetro y rondo las 200 pulsaciones, salgo tratando de tranquilizarme y vuelvo a entrar al agua.

La segunda parte más o menos como la primera, en este tiempo de salida son muchos los que también lo hacen y a la reentrada al agua vuelven las patadas y puñetazos, esta vez ya no tengo tantos miramiento y también doy alguno que otro tratando de defender mi zona en el agua pero mi natación ya no es rítmica y seguirá así hasta su término 1h17’57” posición 990 ( he pagado mi inexperiencia en nadar entre tanta gente, pero ya he aprendido la lección "tu zona de nado es sagrada y se defiende con dureza") el neopreno tiene una manga hecha jirones como si la zarpa de un felino la hubiese atravesado.

Corriendo hacia las duchas recojo la bolsa Bike y entro en la carpa, está atestada, no encuentro donde ponerme así que me quito el neopreno busco un lugar y comienzo a cambiarme, las pulsaciones siguen altísimas así que pienso que no estoy compitiendo por un buen tiempo, que he venido a terminarlo y me trato de relajar, por unos momentos se me pasa por la cabeza la idea de terminar aquí la aventura pero la deshecho rápidamente, tras una transición tan lenta que casi podría haber ido a tomarme algo por ahí 17’08” comienzo a pedalear, las pulsaciones han bajado a 180 pero siguen muy altas ¡tengo que relajarme!.
Publicar un comentario