lunes, 22 de febrero de 2010

¡UN DÍA PARA OLVIDAR!

Y la verdad no se que pensar, pero hoy la moral a quedado a la altura del pavimento, y me ha dejado moralmente tocado.

Tras el trabajo me dirijo a la piscina y ya en el vestuario me doy cuenta que se me ha olvidado guardar en la bolsa el bañador, bueno, no hay problema, llevo la ropa de correr y hoy tocan 40’ disfrutando y a ritmo suave.

Aprovecho para estrenar el material que me entregaron en Sevilla, aunque el tiempo no está bueno, seguro que cuando lleve unos kms estaré a gusto, me pongo unas medias de compresión y salgo a correr.

Comienzo a tener malísimas sensaciones y cuando no llevo más de un kilómetro el dolor es insoportable, ¡no me lo puedo creer!, me paro, y me pongo a estirar cada músculo de mis piernas, ahora están calientes y a lo mejor el problema reside en que están algo agarrotadas.
Tras 10’ de estiramientos comienzo de nuevo a correr, pero después de apenas 3 minutos el dolor vuelve con toda la intensidad, me paro, camino, vuelvo a correr, me vuelvo a parar, una y otra vez, y al final tras 25’ de sufrimiento decido que no puedo seguir, y regreso andando a la piscina.

Sencillamente me encontré hundido moralmente, tras una ducha me fui a casa y unas horas más tarde regresé con la intención de nadar lo que tocaba, pero mi cabeza iba por un sitio y mi cuerpo por otro, así que solo 2000 metros de los 3500 que tocaban.

Mañana creo que me lo tomaré libre e intentaré que la cabeza vuelva a estar al unísono con el cuerpo y volver a mirar esas tibias a ver que solución tienen, ya no se a que será debido pero lo que si creo es que no es normal.

Pues eso, que lo tengo bastante fastidiado para correr, así que el tiempo dirá.

Saludos.
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